LA AMISTAD, nuestro modo de EDUCAR

La identidad dorotea, fuertemente reinmersa en el Capítulo General XXI, nos llama a estar dentro de nuestro tiempo, como un tiempo favorable a redescubrir como oportunidad:

… tiempo favorable para gustar el amor de Dios que sale al encuentro en nuestra vida, que es fuerza y pasión para ir al encuentro de los demás, para aacercarnos a ellos.

… tiempo favorable para aunar lazos de amistad dentro y fuera de la comunidad…  relaciones que ponen en el centro a la persona con su historia, sus recursos, sus debilidades y su deseo de Dios, aunque sea sin expresarlo.

 

La Buena Noticia de un Dios que se hace encuentro, que entra en las historias humanas de cada día…  es capaz de dar sentido a nuestras relaciones de amistad, y hacer de ellas lugar en el que reconocer el don de Dios.

El encuentro de María e Isabel (Lc 1,39-46) que atraviesa todo el Documento Capitular, se hace para nosotras icono de nuestra historia, de nuestra identidad y de nuestro deseo de dar vida, motivándonos a “profundizar  nuestras raíces carismáticas para descubrir en ellas la presencia de los laicos desde los orígenes y la fuerza evangélicamente transformadora de  la amistad y del encuentro en nuestra misión”. (CGXXI Líneas Operativas)

 

Nuestra historia de Congregación pasa a través de una sencilla historia de amistad… un grupo de jóvenes mujeres en Quinto cultiva la amistad con Paula, encuentros más o menos ocasionales, paseos domenicales por el monte, algunas visitas en días de diario en casa y toma forma un deseo: compartir la vida entregándose a Dios y a la juventud… .

A través de la Educación es como Paula y sus jóvenes compañeras son Buena Noticia de un Dio que ama … con pasión y compasión. Aprendiendo de la propia experiencia de vida, de los encuentros y de las personas que Dios pone en su camino (don  Luca Passi  la Obra de Sta. Dorotea), Paula intuye con claridad el profundo valor educativo de la Amistad que llega a caracterizar el estilo:

AMISTAD, nuestro modo de EDUCAR

Las relaciones cercanas, vividas a diario, de presencia discreta … que conoce y recorre la vía del corazón y del amor, poco a poco… conquista, hace crecer y acompaña a pequeños y mayores a descubrir el amor incondicional y apasionado de Dios por ellos en cada situación…

Un modo de educar, de transformar el mundo, a través de acciones concretas que alimentan la cotidianidad de quien comparte en su misión y encarna hoy el estilo de Paula:

los VERBOS de la AMISTAD

  • dar vida

educar es generar vida, es ser consciente de tener una misión que da sentido a toda la vida

  • escuchar

– educar es pararse y dar la posibilidad al otro de escucharse y hablarse en profundidad

– educarse a bajar, a inclinarse ante el grito, las voces de los jóvenes, de las familias, de los pequeños y de los pobres

– educarse a buscar juntos caminos, sendas, respuestas…

– educar es aprender a leer juntos la vida y reconocer a Dios presente y activo

  • escoger estar y caminar en medio del pueblo

– educar es estar cerca, ponerse al lado y caminar al ritmo del otro

– educar es vivir dentro de la historia creciendo en humanidad, en responsabilidad, en comunión con Dios, con los otros y con la creación para generar relaciones de cercanía, solidaridad y de justicia

  • aprender el estilo de vida pascual del Señor Jesús

– educar es aprender que la semilla tiene que morir siempre para que germine y madure la vida

– educar es creer y descubrir el misterio de la vida que nace de las situaciones de pasión y de muerte porque  “no hay amor más grande del que da su vida por los amigos”

  • Pasar de … a …

– educar es saber cambiar de posición

de maestros expertos en… a testimonios creíbles

de la masa de individuos a la persona

de la seguridad del saber  a  la precariedad del camino

de la distancia a la cercanía

de la acción a la compasión: del gran proyecto al gesto humano, personal

  • construir

– educar es construir espacios de relación y amistad en los que vivir juntos (laicos y hermanas) la misión de educar

– educar es construir comunidades educativas abiertas a las periferias existenciales y del pensamiento

– educar es hacer recorridos formativos para un uso evangélico de los bienes; para una sensibilización ecológica a la custodia de lo creado; para un modo responsable de habitar los espacios virtuales

– educar es preparar caminos … y no tener miedo de alentar al camino, a la vida…

 

Estamos conscientes de que educar es un don que Dios ha dado a Paula y que se renueva para nosotros, hoy, que se lo pedimos fuertemente como gracia: para que la ternura del rostro de Dios sea presente y visible a la humanidad.