Educar Para Nosotros

Nuestra vocación en la Iglesia es evangelizar a través de la educación  con  preferencia  por  la  juventud  y   por  los  más  pobres.                                                                                             


PRESENTACIÓN

Las Constituciones de 1851 y de 1889, junto con los  Reglamentos de algunas Obras, fueron suficientes para formar y orientar a las sucesivas generaciones de Doroteas, hasta comienzos  de este siglo.

Los medios para educar – Pía Obra, Colegios, Ejercicios Espirituales – eran los mismos utilizados por Santa Paula.

Con el paso del tiempo, las formas se han multiplicado, han aparecido nuevos métodos y se ha perdido la uniformidad.

Durante algunos decenios, la buena voluntad de cada hermana fue haciendo lo que podía para conservar la fidelidad al espíritu de la Congregación. Sucesivamente, en varios países se ha dado circunstancias que han exigido la elaboración de documentos en que se expusiese nuestra “filosofía”, nuestra modo de educar, pero casi exclusivamente en relación con las Escuelas.

Hoy, se hace imprescindible encontrar las líneas comunes que, a nivel de Congregación, nos identifiquen como educadoras, sea cual fuere el campo donde se trabaje.

El presente documento, elaborado por un equipo internacional, al que se le pidió este servicio, es fruto de la reflexión del mismo, pero también de las aportaciones y sugerencias de las Provincias  y de las Hermanas que han expresado su pensamiento sobre el primer texto.

A todas, pero en particular al equipo que ha trabajado con tanta dedicación, un gracias por el instrumento que nos ofrece, y que ciertamente nos ayudará a mantener la unidad en nuestra acción apostólica, a formar en la misma línea a los seglares que trabajan con nosotras y a presentar concretamente  nuestro modo de educar a quien  desee conocerlo.

Lisboa, 31 de julio de 1991

H. Maria Gabriela Figueiredo, (Coordenadora Geral)